El excesico o faraónico gasto militar de los fascistas insurrectos ha sumido tanto los Arrabales Eibarreses como todo el Estado Español en una profunda crisis económica que fundamentalmente debe pagar con su sangre toda la población.
Mientras los militares gozan de privilegios propios de los señores feudales de la Edad Media, la población vive exclavizada como los campesinos que ante las adversidades de la malas cosechas debían pagar igualmente el diezmo.
Así diezmada economicamente vive la poblacíón tras esta cruenta guerra comenzada por los fascistas insurrectos.
Como siempre con su particular fina ironía explica esta situación con verso certero uno de los expléndidos bardos fieles a la República.
Arremójate la tripa
que ya viene la calor
que luego, en
el mes de agosto,
no suelta el agua ni Dios.
Evaristo el
cuchillero
se ha comprado ahora un camión
y pasando el puente
en Fraga
desde arriba lo midió.
Los hijos de la María
se
han marchado a Nueva York,
uno trabaja de negro
otro de indio
en un salón.
Marcelino y la Miguela
se han ido a la
emigración.
Ahora dicen “guntetaje”
“Aufidersen”,
chulico.
Arremójate la tripa…
De cien vecinos que
éramos
ya sólo quedamos dos:
Don Florencio que es el amo
y
un seguro servidor.
Don Florencio vive en Huesca,
aquí
sólo quedo yo
con una cabra mochales, una gaita y un tambor.
Un
día cojo la cabra,
la trompeta y el tambor
y me voy a
Zaragoza y
que pregone el patrón.
Arremójate la tripa…
Estos versos llevan el sobrenombre de Coplas de Severino el Sordo, hombre sencillo y pacífico quien con su firme tozudez fué capaz de enfrentarse al mismísimo F.Flamerique y ganarle su particular batalla a ritmo de su humilde tambor. Ninguna bala hubo de utilizar para doblegar la gallardia del todopoderoso Flamerique, sólamente utilizo el amor y apego a su tierra y pueblo donde nació.
Si en la tierra gobernaran personas con la humildad y honestidad de Severino otro gallo cantaria.
¡Arriba Severino¡, ¡Arriba los camaradas¡